La extracción de muela es un procedimiento habitual que se realiza con anestesia local, de modo que durante la intervención solo se nota presión. Después es normal algo de molestia e hinchazón durante unos días, que se controlan siguiendo unos cuidados sencillos: morder la gasa, aplicar frío, comer blando, no fumar ni usar pajita y no enjuagarse con fuerza las primeras 24 horas.
¿Cuándo es necesario extraer una muela?
Siempre que se puede, se intenta conservar el diente natural. La extracción se plantea cuando no hay una alternativa mejor, por ejemplo en estos casos:
- Caries tan avanzada que la muela no se puede reconstruir.
- Fractura que llega a la raíz.
- Infección que no se resuelve con endodoncia.
- Enfermedad periodontal avanzada con gran pérdida de hueso.
- Muelas del juicio que causan problemas o no tienen espacio.
- Necesidad de espacio en algunos tratamientos de ortodoncia.
¿Qué se hace antes de la extracción?
El dentista hace una valoración completa con radiografía para ver la forma de las raíces, su relación con estructuras cercanas y el estado del hueso. También repasa el historial médico: es importante informar de alergias, de la medicación que tomas, especialmente anticoagulantes, antiagregantes o fármacos para los huesos, y de enfermedades como la diabetes o problemas cardíacos.
Si hay una infección importante, a veces se pauta antibiótico antes de la intervención.
¿Cómo se realiza la extracción de una muela?
- Anestesia local: se duerme la zona; durante el procedimiento no debe doler.
- Separación de la encía: se libera la encía alrededor de la muela.
- Luxación: con instrumental específico se va aflojando la muela en su alveolo.
- Extracción: se retira la pieza. En casos más complejos, como una muela impactada o con raíces curvas, puede dividirse en fragmentos para extraerla con menos trauma.
- Limpieza y cierre: se limpia el alveolo y, si es necesario, se dan puntos.
- Gasa: se coloca una gasa para que se forme el coágulo.
¿Qué cuidados hay que seguir justo después?
- Morder la gasa con firmeza entre 30 y 45 minutos.
- No tocar la zona con la lengua ni con los dedos.
- No hacer enjuagues ni escupir con fuerza las primeras 24 horas.
- Aplicar frío en la mejilla a intervalos para reducir la inflamación.
- Descansar y evitar esfuerzo físico ese primer día.
- Dormir con la cabeza algo elevada la primera noche.
- Tomar la medicación pautada.
¿Qué se puede comer los primeros días?
Lo ideal es una dieta blanda y templada o fría: purés, cremas, yogures, batidos, huevos o pescado. Hay que evitar alimentos duros, crujientes, picantes o muy calientes, y masticar por el lado contrario.
No uses pajita: la succión puede desprender el coágulo y provocar una alveolitis, una complicación dolorosa que retrasa la cicatrización. Por el mismo motivo, conviene no fumar al menos durante los primeros días.
¿Cómo cuidar la higiene después de la extracción?
El primer día se evita cepillar justo la zona de la extracción, pero se mantiene la higiene del resto de la boca. A partir del día siguiente se puede cepillar con suavidad cerca de la herida y, si el dentista lo indica, hacer enjuagues suaves con el producto recomendado o con agua tibia y sal, sin agitar con fuerza.
¿Duele una extracción de muela?
Durante la extracción no debería doler: la anestesia local bloquea el dolor y solo se percibe presión y algún movimiento. Si en algún momento notas molestia, avisa y se refuerza la anestesia. Cuando pasa su efecto, es normal un dolor moderado durante los primeros días, que se controla bien con los analgésicos indicados y que va disminuyendo progresivamente.
¿Cuánto tarda en cicatrizar?
Las molestias suelen ir a menos a partir del segundo o tercer día. La encía se cierra en las semanas siguientes y el hueso tarda más en regenerarse por completo. Si te pusieron puntos no reabsorbibles, se retiran en la revisión que te indiquen.
¿Cuándo contactar con el dentista?
Conviene avisar cuanto antes si aparece alguno de estos signos en lugar de esperar:
- Sangrado abundante que no cede al morder una gasa durante un rato.
- Dolor que va a más a partir del segundo o tercer día.
- Fiebre, supuración o mal sabor persistente.
- Hinchazón que aumenta en lugar de disminuir.
¿Hay que reponer la muela extraída?
En la mayoría de los casos, sí, salvo las muelas del juicio. Un hueco sin reponer hace que los dientes vecinos se inclinen, que el de enfrente se desplace y que el hueso se reabsorba. Cuando la zona ha cicatrizado, se valora la mejor opción: un implante, un puente o una prótesis removible.
Te acompañamos antes y después
Una extracción bien planificada y unos buenos cuidados posteriores hacen que la recuperación sea rápida y sin complicaciones. En nuestra clínica de Dos Hermanas (Sevilla) te explicamos cada paso y resolvemos tus dudas durante la recuperación. Pide cita si necesitas valorar una muela.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tarda en extraerse una muela?
Una extracción simple puede llevar solo unos minutos; una más compleja, por ejemplo si la muela está impactada, puede llevar más tiempo. El dentista informará de lo esperado antes de empezar.
¿Duele la extracción?
Se realiza con anestesia local, así que no debería doler durante el procedimiento. Después es normal notar molestia, controlable con los analgésicos que indique el dentista.
¿Por qué no debo usar pajita después de una extracción?
La succión puede desalojar el coágulo que se forma en la herida, lo que puede provocar una alveolitis (inflamación dolorosa que retrasa la curación).
Este contenido es informativo y no sustituye la valoración de un profesional. Si tienes síntomas o dudas sobre tu salud dental, pide cita para que te examinemos.