Para limpiar el cepillo de dientes basta con una rutina sencilla: enjuagarlo bien con agua después de cada uso, sacudirlo, guardarlo en vertical con las cerdas hacia arriba para que se seque al aire, no taparlo mientras está húmedo, no compartirlo y cambiarlo cada tres meses o antes si las cerdas se abren. De vez en cuando se puede complementar con un enjuague antiséptico.
¿Por qué es importante limpiar el cepillo?
El cepillo está en contacto diario con la boca y arrastra placa, restos de comida y bacterias. Si queda húmedo y sin ventilación, estos microorganismos pueden sobrevivir y multiplicarse. Mantenerlo limpio y seco ayuda a que cumpla bien su función y evita que se convierta en un foco de gérmenes.
¿Cuál es la rutina diaria para limpiar el cepillo?
- Enjuágalo bien con agua corriente después de cada uso, frotando las cerdas con el pulgar para retirar restos de pasta y comida.
- Sacúdelo suavemente para eliminar el exceso de agua.
- Guárdalo en posición vertical, con las cerdas hacia arriba, en un vaso o soporte donde pueda secarse al aire.
- No lo tapes con fundas o estuches cerrados mientras está húmedo, porque retienen humedad y favorecen el crecimiento de bacterias.
- Sepáralo de los cepillos de otras personas para que no se toquen.
¿Se puede desinfectar el cepillo en casa?
De forma ocasional, y siempre como complemento a la rutina diaria, hay algunas opciones:
- Enjuague bucal antiséptico: sumergir el cabezal unos minutos y después aclararlo con agua.
- Agua oxigenada diluida o vinagre blanco diluido: sumergir las cerdas unos minutos y aclarar bien.
Usa siempre una solución limpia cada vez, no dejes el cepillo en remojo de forma permanente y aclara bien antes de usarlo.
¿Qué no conviene hacer?
- Hervir el cepillo o meterlo en el lavavajillas: el calor deforma las cerdas.
- Usar lejía u otros productos agresivos.
- Meterlo en el microondas.
- Guardarlo húmedo en un cajón o neceser cerrado.
- Compartirlo, aunque sea con familiares.
¿Dónde guardar el cepillo en el baño?
Lo ideal es un lugar ventilado, alejado del inodoro y de salpicaduras. Bajar la tapa del inodoro al tirar de la cadena reduce las partículas que se dispersan en el aire. Limpia también con regularidad el vaso o soporte donde lo guardas, porque en el fondo se acumulan agua y restos.
¿Cada cuánto hay que cambiar el cepillo?
- Cada tres meses como norma general.
- Antes, si las cerdas están abiertas, dobladas o desgastadas.
- Después de una infección de garganta, boca o un proceso gripal.
- Si se ha caído al suelo del baño o en un lugar sucio.
Un cepillo gastado limpia peor la placa, por mucho que esté desinfectado.
¿Y los cabezales de los cepillos eléctricos?
Se limpian igual: enjuague a fondo tras cada uso y secado al aire. Conviene retirar el cabezal de vez en cuando para limpiar la unión con el mango y la base de carga, donde se acumulan restos de pasta y humedad. Los cabezales también se cambian cada tres meses aproximadamente.
¿Y los cepillos interdentales?
Enjuágalos bien después de cada uso y déjalos secar al aire. Duran menos que un cepillo normal: cámbialos cuando el alambre se doble o los filamentos se aplasten, normalmente al cabo de unos días de uso.
¿Qué cuidados especiales hay en niños?
Los niños suelen morder el cepillo, por lo que las cerdas se estropean antes y puede ser necesario cambiarlo con más frecuencia. Guarda sus cepillos separados de los de los adultos y enséñales a enjuagarlo y dejarlo en su sitio después de usarlo.
¿Cómo llevar el cepillo de viaje?
En los viajes es habitual guardar el cepillo en un estuche cerrado. Para que no acumule humedad, sacúdelo bien y deja que se seque todo lo posible antes de guardarlo, y sácalo del estuche en cuanto llegues para que se airee. Existen estuches con orificios de ventilación que ayudan. Si vas a estar fuera mucho tiempo, puede ser práctico llevar un cepillo de repuesto.
¿Merece la pena un esterilizador?
Para la mayoría de las personas, no es imprescindible: la rutina anterior es suficiente. Puede ser un complemento en situaciones concretas, como en personas con las defensas bajas. Lo esencial sigue siendo enjuagarlo bien, dejarlo secar al aire, cambiarlo a tiempo y no compartirlo nunca.
Más allá del cepillo
Tan importante como mantener limpio el cepillo es usarlo bien: dos veces al día, durante dos minutos, con pasta fluorada y completando la limpieza entre los dientes. En nuestra clínica de Dos Hermanas (Sevilla) revisamos tu técnica de higiene en tu limpieza dental. Pide cita.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto debo cambiar mi cepillo de dientes?
Cada tres meses aproximadamente, o antes si notas las cerdas desgastadas o abiertas.
¿Es seguro usar enjuague bucal para desinfectar el cepillo?
Sí, un enjuague antibacteriano es una forma segura y eficaz de sumar limpieza al cepillo.
¿Puedo usar peróxido de hidrógeno para limpiarlo?
Sí, una solución diluida de peróxido de hidrógeno es una opción natural válida para desinfectar el cepillo de forma ocasional.
Este contenido es informativo y no sustituye la valoración de un profesional. Si tienes síntomas o dudas sobre tu salud dental, pide cita para que te examinemos.