Muelas del juicio: por qué salen y qué problemas pueden dar

Muelas del juicio: por qué salen y qué problemas pueden dar

Las muelas del juicio son los terceros molares, las últimas muelas en salir, normalmente entre el final de la adolescencia y los primeros años de la edad adulta. No todo el mundo las tiene ni a todos les dan problemas: solo conviene extraerlas cuando no tienen espacio, causan dolor o infecciones, o dañan a otras muelas. Una radiografía permite saber con antelación cómo vienen.

¿Por qué tenemos muelas del juicio?

Son herencia de una época en la que la dieta era mucho más dura y las mandíbulas más grandes, y hacía falta más superficie para triturar. Con la evolución de la alimentación, las mandíbulas se han hecho más pequeñas, y estas muelas, al ser las últimas en salir, a menudo no encuentran sitio suficiente para colocarse bien.

¿A qué edad salen las muelas del juicio?

Lo habitual es que aparezcan entre los 17 y los 25 años, aunque no hay una edad estricta: en algunas personas salen más tarde, incluso pasados los 40, y en otras nunca llegan a salir. Hay quien no las desarrolla en absoluto; es una cuestión genética y completamente normal.

¿Cómo pueden estar colocadas?

  • Erupcionadas: han salido por completo y están bien alineadas.
  • Parcialmente erupcionadas: asoman solo en parte y quedan cubiertas por un capuchón de encía.
  • Incluidas o impactadas: permanecen dentro del hueso o la encía, sin espacio para salir.
  • Inclinadas: crecen torcidas, a menudo empujando a la muela de delante.

¿Qué síntomas dan cuando dan problemas?

  • Dolor al fondo de la boca, que puede irradiarse al oído o la mandíbula.
  • Inflamación y enrojecimiento de la encía que las rodea.
  • Dificultad para abrir bien la boca.
  • Molestias al masticar o al tragar.
  • Mal sabor de boca o mal aliento en esa zona.

Es habitual notar molestias leves mientras están saliendo. Si el dolor es intenso, se repite o hay hinchazón de la cara o fiebre, conviene consultar.

¿Qué problemas pueden causar?

  • Pericoronaritis: infección de la encía que cubre parcialmente la muela, donde se acumulan restos y bacterias.
  • Caries: al estar tan atrás cuesta limpiarlas, y también pueden provocar caries en la cara posterior de la muela vecina.
  • Daño a la segunda muela: empujándola o reabsorbiendo su raíz.
  • Quistes: en algunos casos se forman alrededor de muelas incluidas.
  • Problemas de encía: bolsas difíciles de limpiar entre la muela del juicio y la de delante.

¿Las muelas del juicio tuercen los dientes?

Es una creencia muy extendida, pero no hay una relación clara. El apiñamiento de los dientes delanteros con los años se debe a varios factores, y no se atribuye únicamente a la presión de las muelas del juicio. Por eso no se recomienda extraerlas solo con ese objetivo, salvo que el ortodoncista lo valore en un caso concreto.

¿Todo el mundo tiene que sacárselas?

No, es un mito. Solo se recomienda la extracción cuando causan o pueden causar problemas. Muchas personas conviven con sus muelas del juicio sin ninguna incidencia, siempre que estén bien colocadas y se puedan limpiar correctamente.

¿Cómo se vigilan?

  1. Radiografía panorámica: muestra su posición, su grado de formación y la relación con los nervios y la muela vecina.
  2. Revisiones periódicas: permiten seguir su evolución y anticipar problemas antes de que aparezcan síntomas.
  3. TAC dental: si se plantea extraer una muela muy profunda o cercana al nervio.

¿Cómo cuidar las muelas del juicio que se quedan?

Si tus muelas del juicio han salido bien y no dan problemas, lo importante es limpiarlas a conciencia. Al estar tan al fondo, conviene usar un cepillo de cabezal pequeño, abrir bien la boca y dedicarles unos segundos extra, además de limpiar entre la muela del juicio y la de delante con hilo o cepillo interdental. Así se reduce el riesgo de caries e inflamación.

¿Qué es la pericoronaritis y por qué es tan frecuente?

Cuando una muela del juicio sale solo en parte, queda cubierta por un pequeño capuchón de encía. Debajo se acumulan restos de comida y bacterias que es casi imposible limpiar con el cepillo, y la encía se inflama. Da dolor al fondo de la boca, dificultad para abrir y a veces mal sabor o fiebre.

El episodio agudo se trata limpiando la zona y, si hace falta, con medicación. Pero si se repite, lo habitual es plantear la extracción, porque mientras la muela siga parcialmente cubierta el problema tiende a volver.

¿Qué hacer si duele la muela del juicio?

  • Mantén la zona muy limpia, cepillando con suavidad.
  • Haz enjuagues con agua tibia y sal para aliviar la inflamación de la encía.
  • Puedes tomar un analgésico habitual según el prospecto.
  • Pide cita para revisar la causa: el alivio puntual no resuelve el problema si se repite.

Revisamos tus muelas del juicio

Saber cómo vienen tus muelas del juicio permite actuar a tiempo solo si es necesario. En nuestra clínica de Dos Hermanas (Sevilla) las valoramos con una radiografía y te explicamos si conviene dejarlas o extraerlas. Pide cita para tu revisión.

Preguntas frecuentes

¿Es normal sentir molestias cuando salen las muelas del juicio?

Sí, cierta molestia durante la erupción es habitual. Si el dolor es intenso o persistente, conviene que lo revise el dentista.

¿Todo el mundo tiene muelas del juicio?

No, es genético — hay personas a las que no les salen todas, o ninguna, y es completamente normal.

¿Qué debo comer si me las acaban de extraer?

Alimentos blandos y templados o fríos los primeros días, evitando comidas muy calientes."

Este contenido es informativo y no sustituye la valoración de un profesional. Si tienes síntomas o dudas sobre tu salud dental, pide cita para que te examinemos.